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La Coctelera

chiste suegra

Suegras para todos los gustos
Ciertamente el espectro de las suegras es bastante amplio. Hay, sin duda, para todos los gustos, como la “tranquila”, la “culebra”, la “entrometida”, la “doble cara”... y hasta la “suegra ideal”. ¿Con cuál se identifica usted?

SUEGRA TRANQUILA
Nombre Científico: “Suegronis pacificus”
Una especie bien llevada. Deja a la hija libre para el noviazgo sin hacer preguntas. Y encima te sirve cafecito con galletas cuando
recién te conoce. Emigra varias veces por año, dejando la casa libre.

SUEGRA CULEBRA
Nombre Científico: “Suegronis ponzoñosus”
Esta suegra es un peligro. Su lengua venenosa acaba con las tentativas de noviazgo de la hija; por desgracia, es el tipo más
común.

SUEGRA QUERIDA
Nombre Científico: “Suegronis simpaticcus”
Se trata de una especie amorosa, difícil de encontrar, que adopta a los novios, escucha sus problemas y los apoya para continuar
la relación. Rara especie, hoy en extinción; a quién captura no lo suelta.

SUEGRA ENTROMETIDA
Nombre Científico: “Suegronis metichis”
Se mete cuando tú menos lo esperas y adora elogiar al ex-novio de tu novia. Vence a su presa con el cansancio. Tiene como
mala costumbre ir a vivir con la cría cuando ésta se casa.

SUEGRA DOBLE CARA
Nombre Científico: “Suegronis falsitis”
Siempre te trata bien, pero en la realidad te está aserruchando el piso. Nunca hace nada en contra tuyo cerca de la hija, para
que ella no crea tus reclamos.

SUEGRA TRABAJADORA
Nombre Científico: “Suegronis workaholic”
Ella tiene 3 empleos, hace hidrogimnasia, adora llevar el trabajo para la casa y cuando tú apareces te pone altiro a trabajar.
Para ella, el novio ideal de su hija tiene que hacer todo, o lo que ella hace, y encima tener plata para llevarla de shopping.
Para la hija de ella es lo mínimo.

SUEGRA IDEAL
Nombre Científico: “Suegronis difuntus”
Está enterrada por lo menos a 7 metros bajo tierra!!!

chistes de jaimito

Un viejito le pregunta a Jaimito:
Oye niño, ¿cuántos años crees que tengo?
Discúlpeme señor, pero yo sólo sé contar hasta cien.
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Extrañada de que su hijo regresara tan temprano de la escuela, la mamá de Jaimito le interroga:
¿Por qué llegaste tan temprano de la escuela, hijo?
Es que fui el único que pude contestar una pregunta.
¡Muy bien, Jaimito! ¡Eres un niño tan estudioso! ¿Y cuál fue la pregunta?
¿Quién le tiró el borrador al Director?
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Estaba Jaimito en la escuela y la maestra le pregunta:
Jaimito, ¿cuánto es 4+4?
Este,... no sé, debe ser 9, ¿o no?
Mal Jaimito, y ahora tienes 9 días fuera del colegio.
A ver Fernandito, ¿cuánto es 10+5?
15 señorita.
Y la maestra responde:
Muy bien Fernandito, por haber contestado bien tienes 15 días de vacaciones.
De pronto la maestra notó que Jaimito reía sin parar, y le preguntó:
¿Por qué ríes tanto?
Es que Fernandito es tonto maestra.
¿Por qué si él contestó correctamente?
Es que si hubiera contestado 365, ¡se hubiera ganado todo un año de vacaciones!

Clasificación: Jaimito

Jaimito estaba en el salón de clase con sus compañeros, como la profesora no llegaba, todos los alumnos comenzaron a hacer alboroto. Cuando llegó la profesora vio el desorden que había y comenzó a interrogar a los niños.
Juanita, ¿Qué haz hecho tú?
Yo dibujé en la pizarra.
Pedrito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré mi pupitre contra el suelo.
Jaimito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré serpentina por la ventana.
Caramba, aprendan de Jaimito que no es un malcriado como ustedes.
Pero al pasar unos minutos, tocan la puerta de la clase y entra una niña toda golpeada, la profesora le pregunta:
¿Quién eres?
Yo me llamo Serpentina.

la mecedora

"Yo vivo en una residencia de estudiantes y las habitaciones no es que tengan muchos muebles: dos camas, dos armarios y una mesa con dos sillas. Como podreis comprobar no vivo solo; comparto mi habitación con mi amigo Sergio. Pues debido a esa escasez de muebles y de la amplitud de la habitacion, un día que volvíamos de la biblioteca, vimos en un contenedor una mecedora vieja que estaba chulisima y la pillamos. Estuvimos meciéndonos en la calle y decidimos subirla a la habitacion. No fue nada facil hacerlo y sortear al bedel, que un tio tope brasas. Pero con mucho arte lo conseguimos y dejamos la mecedora en una esquina de la habitacion y fue acumulando ropa encima de ella.

Pero una semana después, una noche que estaba estudiando, me parecio ver que la mecedora se movia, era imposible, al principio pense que seria una corriente de aire o algo, y me levante a cerrar las ventanas, pero las ventanas ya estaban cerradas. Pense: 'seran imaginaciones mias', y me volvi a sentar en la mesa, pero por el rabillo del ojo no podia dejar de mirar la mecedora. Cuando me olvide del incidente, oi­ un ruido y me gire. Las cazadoras que estaban en el respaldo de la mecedora habian caido al suelo. Me levanté a recogerlas y vi, esta vez muy claramente, que la mecedora se movía, y no era por la inercia de haberse caído las chupas. Se movía muy despacio, como si alguien se estuviese meciendo. Bajé corriendo a la sala de TV a avisar a Sergio. Subio conmigo mientras repetía que serían cosas mias, y cuando abrimos la puerta vimos la mecedora tirada en el suelo, de lado, y todas las ropas desperdigadas por la habitacion. Sergio dijo que vale, que muy buena la broma pero que no se creia nada. Levante la mecedora y volvio a poner la ropa encima. Y nos fuimos a la cama. Yo no podía quitar ojo a la mecedora pero finalmente me dormí.

De pronto me desperto un ruido, como un roce de algo con algo, y encendi­ la luz, Sergio se desperto. 'Tío apaga la luz', dijo.' ¿No oyes un ruido?', le dije nervioso. 'No, solo te oigo a ti dando la brasa', grito. Finalmente escucho el ruido. Era como un roce. Buscamos de donde venia y vimos el llavero metalico que colgaba de la llave de la cerradura balanceandose y pegando con la puerta de madera. Estabamos cagados de miedo mirandolo y de pronto empezo a dar vueltas como loco, en círculo, como cuando das vueltas a una cadena alrededor de un dedo, pero lo haci­a solo y alrededor de la llave que estaba encajada en la cerradura. Sergio se cabreo. Que ya valia, que muy buena la bromita; y yo: 'tio, que no soy yo'. Y de repente empezo a cerrarse con dos vueltas la cerradura. Clack, clack. Clack, clack... Sergio dijo 'Vale, ya se, estan cerrando con otra llave por fuera', y se giro como diciendo 'aqui­ ya esta todo arreglado', pero me empujo para que me girase. La mecedora estaba moviendose suavemente.
Estabamos que se nos salía el corazon por la boca. El ruido de la llave paro y el llavero se dejo de mover, pero la mecedora se empezo a agitar de forma violenta..., mas y mas, mas y mas..., hasta que se volcó.

Sergio abrio la puerta y salimos al pasillo. Decidimos no contarlo. Despues de un rato deambulando por ahi volvimos a la habitacion, cogimos la mecedora y la bajamos al patio.

Al dia siguiente el bedel pregunto en el comedor que quien había metido una mecedora en el patio, que ya estaba harto de chorradas y que el proximo que armase alguna se la iba a ganar. Cuando despues de desayunar nos ibamos para clase vimos al dire de la resi ojeando la mecedora. No sé si la habra cogido."

Un extraño 'broker' que ganó millones en bolsa afirma proceder del futuro

Fuentes de la Comisión de Seguridad y Cambio de Moneda de los EEUU confirman que Andrew Carlssin, de 44 años de edad, ofreció una extraña explicación al increíble exito conseguido en el mercado bursátil.

No podemos confiar en las afirmaciones de este señor. Sinceramente, creemos que se trata de un lunático y de un mentiroso compulsivo Afirmó un miembro del SCM. Pero el hecho es que, partiendo de un capital inicial de 800$, este señor ha conseguido un margen de beneficios que supera los 350 millones de dólares. Cada inversión que ha realizado sufrió una inesperada e inexplicable subida de valor, lo cual no puede ser simple cuestión de suerte. La única manera por la que ha conseguido estos logros debe de haber sido a través de información ilegal.

El señor Carlssin va a estar en una celda en la isla de Rikers hasta que acceda a confesar cuales fueron sus fuentes de información. El pasado año de desastres bursátiles dejaron a la mayoría de los inversores desesperados. Así que caundo Carlssin consguió que todas y cada una de las 126 operaciones de alto riesgo que realizó terminaran en un completo éxito de ganancias, atrajo sobre sí todas las miradas de los caza oportunidades de Wall Street.

Si por ejemplo, los valores de una compañía subían debido a una unión o a una alianza de empresas tecnológicas que supuestamente debían ser acciones secretas, el Señor Carlssin lo sabía de antemano de alguna manera nos confirmó la fuente del SCM encargada de la investigación. Una vez puesto bajo investigación, los encargados de desvelar el misterio del caso se encontraron con algo que no esperaban: Una más que increíble confesión de más de cuatro horas de duración Carlssin declaró haber viajado en el tiempo, y proceder del futuro, concretamente, de una era 200 años posterior a la nuestra.

Afirma también que en su época, es sabido que nuestra era fue una de las peores en lo que a caidas bursátiles se refiere, así que cualquiera con unos pocos conocimientos podría hacer aquí una fortuna. Era demasiado tentador como para resistirse, alegó Carlssin en su confesión grabada en video. Había planeado hacer que pareciera todo natural, ya sabe, perder un poco aquí y allí para que no pareciera demasiado perfecto. Pero parece que me han cogido con las manos en la masa.
Con ánimos de negociar, Carlssin dice poder ofrecer y divulgar hechos históricos como el paradero de Osama Bin Laden, o una cura para el Sida. Todo lo que pide es poder volver a su tiempo en su Máquina del Tiempo. Sin embargo, rehúsa a revelar la localización de dicha máquina, o a explicar como funciona, supuestamente por miedo de que este tipo de tecnología avanzada pueda caer en las manos equivocadas.

Las autoridades son muy reticentes, y afirman que las declaraciones del Viajero del tiempo no son más que patrañas. Pero lo que si es cierto es que el SCM admite no poder encontrar ningún registro sobre ningún Andrew Carlssin antes de Diciembre del 2002. El Weekly World News continuará investigado esta historia hasta que se resuelva.

La puerta del cementerio

"Soy una chica de Cartagena, me llamo Desireé y voy contar esta historia que me paso a mi y a mis amigas una noche de Carnaval.

Antes de ir con la historia quisiera decir que soy una chica a la que le encantan todo lo que tenga que ver con el miedo,los espiritus,las cosas paranormales.A mi ya me ha ocurrido varias cosas, la gente me dice que es un don que tengo porque puedo ver los espiritus y sentir buenas o malas vibraciones.

El caso es que estábamos yo, mi amiga Laura, Vanessa, Yolanda y Patricia. Era Carnaval y en el pueblo donde veraneo hay mucha marcha, además la gente se queda a vivir todo el año.

Pues bien,ya teniamos planeado que esa noche queriamos hacer algo interesante, y pensamos en hacer la tabla de ouija. Al principio todas ibamos muy decididas pero conforme llegaba la hora más temiamos ese momento. El caso es que a las 21:00 horas salimos del pueblo con las bicis y nos fuimos a un cementerio muy, muy lejano del pueblo que está justo detras de una montaña escalofriante. Cuando llegamos aún no era la hora así que comenzamos a explorar el cementerio.

Cogimos las linternas y exploramos las tumbas. En aquel cementerio las tumbas tienen el nombre, la edad y la razon de porque se ha muerto cada persona. Estuvimos leyendo algunas y habian muchas interesantes como casos de asesinatos, suicidios...

El caso es que yo tropece con algo que estaba en el suelo. Empecé a cavar y pude ver que era una tumba enterrada
y comencé a leer enfocando con la linterna. Aquella tumba era la de un hombre que se llamaba Lucifarto, que tenia 35 años
y en la tumba ponia que la causa de la muerte es que era que se suicidó por que los espíritus se lo mandaron. Lo más sorprendente es que abajo del texto estaba el numero 666. Estaba todo oscuro, estabámos muy asustadas pero aún así quisimos seguir con el reto. Nos pusimos al lado de aquella tumba sacamos la tabla...

Invocamos a Lucifarto y nos dijo que nos fueramos y que lo dejaramos en paz. Nosotras no le hicimos caso y seguimos insistiendo, entonces fue cuando nos amenazó de muerte, rompió el vaso, la tabla salio volando... Nosotras bastante asustadas cogimos las bicicletas y nos fuimos, pero vimos que la puerta estaba ¡¡cerrada!!

¿Quién la podria haber cerrado si en ese cementerio los sábados
no hay guardia? El caso es que estabamos aterradas y atrapadas, entonces decidimos saltar. Pero tambien se nos presentaron más obstáculos, pues a mi amiga Yolanda no la dejaba salir. Estábamos ya todas fuera menos ella. No podia salir así que nos fuimos todas a buscar a mi madre y a gente que nos ayudara y a la pobre Yolanda la dejamos sola. Fue un trauma para ella y para todas.

El caso es que cuando abrimos entre todos la puerta tampoco podía salir: Entrábamos y saliamos todos, pero ella no podía. Todos estábamos bastante nerviosos hasta que mi madre cogió a mi amiga en brazos y la consiguió sacar de aquella terrible pesadilla.

Esta historia salió en el periodico del pueblo, junto a nuestra foto. Desde entonces ni se nos ha ocurrido hacer la ouija ni nos hemos atrevido a acercarnos por aquel cementerio.Cada vez que recordamos esta historia nos entra auténtico terror."

El suicidio de la enfermera

Cuenta la leyenda que hace muchos años una bella enfermera se preparaba a contraer nupcias con un joven médico, ambos trabajaban en el hospital Arzobispo Loayza, de Lima, la capital peruana. La fecha de la boda estaba cerca y el novio viajó a su ciudad natal para invitar a sus familiares.

En el trayecto ocurrió un accidente de tráfico en el cual el apuesto médico perdió la vida.

Al enterarse de la noticia la bella enfermera que se encontraba de guardia en una fría noche limeña, decidió suicidarse.

Por aquella época, el hospital se estaba implementando de nuevos pabellones, con lo cual tenía maquinaria de construcción de la época. La enfermera que trabajaba en una segunda planta decidió tirarse al vacío y así acabar con su vida; así sucedió y con tal coincidencia cayó sobre unos hierros que acababan en punta, los cuales le quitaron la cabeza literalmente. Allí quedó muerta la bella joven enfermera sin cabeza.

Pasado el tiempo, aún se le ve caminar por los pabellones de dicho hospital. Algunos pacientes juran haber sido atendidos por una enfermera de traje blanco resplandeciente y capa de terciopelo azul, cuando en realidad ahora las enfermeras en el Perú no llevan capa azul...

Algunas personas dicen no haber podido verle la cara, y desde esos fenómenos se ha creado la historia de la enfermera sin cabeza... Misterio, regreso del más allá. ¿Resignación a seguir con el trabajo de su vida?... Juzguen ustedes.

Un bulto negro en la calle

Esto sucedió en el corregimiento de Callejones, Colombia. Callejones es un caserío cuyo verdadero nombre es San Fernando.

Hay un camino principal que comunica a San Fernando con el pueblo de Bolívar, alrededor de este camino hay casitas de barro muy antiguas y entre casa y casa hay fincas de cacao, también hay cultivos de maiz, o algodón. Es costumbre de los hombres de Callejones ir al pueblo a tomar cerveza y jugar al billar, a veces regresan a muy altas horas de la noche, borrachos, casi siempre en grupos.

Una de esas noches, Fabio, un pescador de Callejones, decidió regresar solo a su casa, aprovechando que había comprado una bicicleta, la noche estaba muy oscura porque no había luna y los postes de alumbrado tenían los faros rotos.

Fabio justo a mitad de camino, iba pedaleando lento, cuando de pronto vio algo que le pareció como un borracho tendido en mitad del camino. Fabio se preocupó por el posible estado de aquel hombre, así que se bajó de su bicicleta y le gritó: "¡Despértate!".

Como no pasó nada, Fabio se acercó más y le dio una ligera patada, cuál no sería su sorpresa cuando sintió que no era el cuerpo de un hombre, era como un bulto, de consistencia gelatinosa, que al ser pateado, salió flotando hacia la finca; los pelos de Fabio se erizaron y un escalofrío recorrió su cuerpo.

La borrachera se le fue inmediatamente y como pudo, agarró su bicicleta e intentó pedalear pero la cadena se había safado, así que la arrojó y salió corriendo como alma que lleva el diablo y gritando por todo el camino.

Al llegar a casa, su mamá le abrió las puertas y él cayó desmayado. Nunca más volvió a regresar tarde del pueblo.

Muchas historias acerca de los bultos negros se cuentan en Bolívar, y parece que es cierto, pero no sólo hay bultos negros, también se sabe de brujas y duendes, pero eso será en otra ocasión.